Transparencia

La confianza se construye con estructura visible, criterios claros y responsabilidad institucional sostenida.

OIVA entiende la transparencia como una práctica de gobernanza: mostrar lo esencial de cada proyecto, distinguir su estado real y mantener una relación clara entre narrativa, ejecución y trazabilidad.

Criterio público

La transparencia debe ayudar a comprender, no solo a exponer información.

Principio rector

Hacer visible la estructura del proyecto para que el apoyo se base en comprensión y no solo en confianza abstracta.

La plataforma publica información organizada para que cada iniciativa pueda leerse con más profundidad: quién impulsa, quién ejecuta, en qué etapa está, qué busca resolver y cómo se propone actuar.

Entidad impulsora y entidad ejecutora

Cada proyecto identifica quién promueve la iniciativa y quién asume la ejecución. Esta distinción permite leer mejor la responsabilidad institucional y evita ambigüedad sobre el rol de OIVA y de otros actores.

Estados visibles

La plataforma diferencia entre estado editorial y estado operativo. Publicado no siempre significa implementado, y en estructuración no significa falta de base: significa una etapa concreta del proceso.

Soporte documental y evidencia

Cuando corresponde, las fichas pueden incorporar documentos, hitos y referencias útiles para ampliar la comprensión del proyecto y reforzar su trazabilidad.

Actualización institucional

La información relevante debe poder actualizarse sin alterar la coherencia pública de la ficha. La fecha de actualización ayuda a leer la vigencia de cada proyecto.

Activación con control del relato

La apertura a apoyo externo no sustituye la gobernanza institucional del proyecto. OIVA mantiene una lógica de claridad, responsabilidad y consistencia narrativa.

Lectura pública comprensible

La transparencia no consiste en volcar información técnica sin jerarquía. Consiste en mostrar la estructura correcta de forma comprensible, verificable y útil.

Compromisos públicos

Mostrar la estructura institucional básica de cada proyecto.

Diferenciar claramente formulación, estructuración, implementación y seguimiento.

Dar visibilidad a responsables, cobertura, estados y formas de activación.

Mantener una narrativa pública coherente con la realidad operativa del proyecto.

Fortalecer la confianza mediante orden documental, actualización y trazabilidad.